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Seguro de flota de vehículos: peculiaridades y tendencias del sector

27 de diciembre de 2021 Categoría: Artículos Temática: Logística y flotas Tiempo de lectura: 4

José Antonio Belón Laurín es responsable de siniestros de flotas de March R.S. Nadie mejor que él para analizar las peculiaridades y tendencias del sector asegurador de flotas. Un sector sobre el que han surgido algunas que otras dudas y al que comparan con los seguros de automóviles en masa. Pero ¿eso es así?

seguro de flota de vehiculos

Un seguro de flotas de vehículos es aquel que incluye los vehículos que tiene una empresa en una misma póliza o un solo contrato. Este tipo de seguro es perfecto para empresas que poseen muchos vehículos o para compraventas y concesionarios con una gran rotación de automóviles.  

A diferencia de los seguros de coches para particulares, los seguros enfocados a flotas poseen una serie de particularidades que no debemos pasar por alto y que en el artículo de hoy se van a analizar.

Características principales del seguro de flota de vehículos

1.- Formas de pago: problemática en los siniestros consorciables

Estos problemas surgen cuando, a raíz de un siniestro consorciable, nos encontramos con que la prima no ha sido satisfecha antes de que tuviera lugar el siniestro por causas no imputables al cliente y el Consorcio de Compensación de Seguros se encuentra ante un gran dilema: aceptar o rehusar el siniestro.

Cuando se contrata una póliza sobre un vehículo particular, por lo general, se paga la anualidad completa en el momento de la contratación, o bien se paga el primer recibo y, posteriormente, las siguientes fracciones.

En el caso de los seguros de coche de empresas, el pago ofrece diversas variedades que pueden generar una serie de contratiempos. Por ejemplo, cuando nos enfrentamos a un siniestro consorciable y no se puede acreditar el pago del recibo anual o de la primera fracción.

Aunque la forma de pago más habitual sigue siendo el pago anual (en el momento de la contratación, el asegurado abona la prima completa antes del inicio de la fecha de efecto de la póliza), no hay que olvidar que las flotas son entidades cambiantes y que a lo largo de un año se pueden producir nuevas altas y bajas en la póliza que no se regularizan normalmente hasta haberse acabado el periodo de cobertura. Es decir, una vez iniciada la póliza, si se pide el alta de un vehículo a la aseguradora a mitad de año, esta no cobrará nada por la nueva matrícula hasta que se regularice a final de año, o en otro plazo pactado entre aseguradora, mediador y cliente.

El pago trimestral es otra forma de pago y en él se da una casuística muy parecida a la anterior. En este caso, se paga al inicio de la póliza el primer recibo y en la segunda fracción, se paga el segundo recibo y se regulariza el primero. Según Belón Laurín, este ofrece más problemas de gestión interna, pero las primas se mantienen más actualizadas, reduciéndose el riesgo de encontrarnos con un siniestro en el que la póliza no esté pagada.

A todo esto, habría que añadir otro factor clave que dilata el cobro efectivo de los recibos y es la existencia de la figura del mediador o bróker. Al existir esta figura, la aseguradora gira el recibo y lo envía al bróker y este se lo hace llegar al cliente. El cliente puede pagar a la aseguradora o al bróker, quien liquida posteriormente a la aseguradora.

Durante ese tiempo en el que recibo no se ha cobrado, si ocurre un siniestro, pueden aparecer también problemas en la gestión del siniestro consorciable.

¿Cómo se comporta el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) en el caso de recibos impagados cuando hay un siniestro consorciable?

En estos casos, el CCS opta por estudiar caso por caso las circunstancias que concurren en el retraso del pago, así como las pruebas y evidencias que documenten dichas circunstancias.

En el artículo que ha escrito nuestro responsable de siniestros de flotas, José Antonio Belón, para la Revista RC de INESE, se explican además las circunstancias que han de darse siempre para que el CCS decida atender e indemnizar los casos de impago de la prima en el momento del siniestro.

2.- Póliza de seguro flotante en la compraventa de vehículos de ocasión

El seguro de póliza flotante es otra modalidad de seguro de flota que ofrece también muchas dudas en los casos en que la misma es contratada por un establecimiento que se dedica a la compraventa de vehículos de segunda mano.

Dichas pólizas inician su fecha de efecto en el momento de la adquisición del vehículo por el empresario y finalizan en el momento de la venta a un tercero.

Una vez vendido el vehículo, ¿qué debe hacer el comprador del vehículo de segunda mano? ¿Estaría cubierto por el seguro flotante que tenía el vendedor o debe contratar uno nuevo? Según Belón, la regulación es poco clara en este aspecto. “Lo más operativo sería establecer la obligación de adquirir un nuevo seguro y no quedarse solo en la declaración que hace el Art. 34 LCS de que el adquirente se subroga en el momento de la enajenación en los derechos y obligaciones que correspondían en el contrato de seguro al anterior titular”.

Seguro de flota de vehículos: nuevas tendencias y amparo legal

Belón señala que, con la irrupción del Big Data, las aseguradoras más punteras han empezado a desarrollar productos a medio y corto plazo que resultan muy atractivos para los clientes al ver que sus necesidades son tenidas en cuenta. Entre esos productos destaca el seguro por uso.

Seguro por uso: el asegurado paga una prima mensual mínima, a lo que hay que sumar un pequeño pago adicional por cada día de uso, que variará en función de parámetros como la velocidad media, las frenadas y su intensidad, las pequeñas colisiones, los intentos de robo sobre el vehículo… Información que obtendrán las aseguradoras a través de apps que mantienen una vigilancia continua sobre el uso que hace del vehículo el conductor.

Para Belón la ventaja de este tipo de producto no reside solo en el precio, sino que se trata de un asistente para lograr una mejor seguridad. Al redundar en una reducción de la siniestralidad, tendrá también repercusiones positivas a la hora de la renovación.

Políticas de contratación que se están viendo ya en los seguros de autos particulares, pero que en el mercado de flotas todavía está costando su aceptación, aunque para Belón el futuro del sector tiende hacia ellas.

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